DLM habla con Elisa Álvarez, autora de “Un viaje a la luna”.

O cómo afrontar la muerte de tu bebé de dos años.

Esta es una entrevista especialmente importante para DLM. Es la búsqueda de sentido a perder a un hijo, a un bebé, a un ser amadísimo.

Cuando la vida nos arrebata la vida de un hijo de dos años, cuando no encuentras sentido a la muerte ni a la vida, ni a nada, es hora de sentarnos y escuchar.

Quizás, por alguna de las palabras de Elisa, alguien, en algún lugar del mundo, cuya alma esté rota por la pérdida y el duelo, pueda levantarse y seguir caminando.

Para Elisa es muy duro hablar de ello, recordar esos momentos tan duros, esas imágenes que le siguen haciendo daño.

Elisa Álvarez : Mi hijo Simón, con dos años y cinco meses de edad, estuvo en parada cuarenta y cinco minutos, después volvió en sí, fué a la UCI y allí estuvo tres días hasta su muerte cerebral.

A raíz de ello, y del dolor insondable que le produjo, en su cabeza surgía una frase :“Un viaje a la luna”. Y decidió que lo mejor sería contar en un cuento, en forma de homenaje, lo que su hijo, Simón, había significado , y significa, para ella y todos los seres que le han querido.

Como una forma de recordarle, de sanar, de darle un sentido a su vida y a su pérdida.

“Un viaje a la luna” está contado en forma de historia vital de Simón, cargada de metáforas y símbolos. Sobre lo que es ser madre, la creación de una familia,la crianza fuerte y pujante de tu hijo, la alegría del crecimiento del pequeño, la enfermedad y el inmenso dolor de dejarle ( y permitirle) partir.

El viaje a la luna de Simón consistió en salir de su amada casita de seda, fortalecer sus alas y llegar al lugar en que, a través del olivo que plantó con sus padres y , acompañado de su amigo Ekhi, pueda comprender,( y ayudarles a ellos a comprender) la amargura de la separación, la posibilidad de crecimiento en la pérdida y la sensación de vida y unión perennes.

Elisa : La pérdida es algo que nunca se afronta completamente, ya que siempre duele. Con el paso del tiempo, el dolor se vuelve más llevadero, aunque algunos días vuelva a ser insoportable. Siempre hablo de mi hijo, nunca me permito olvidarlo. Afronto que ese hecho es parte de mí y, aunque no esté físicamente presente, siempre estará en mi vida.

En el libro, contado por Simón en primera persona, se afronta el tema tabú de la muerte, algo de lo que no hablamos habitualmente y que crea un vacío desasosegante a nuestro alrededor, especialmente si se refiere a niños o seres inocentes. Este es precisamente uno de los objetivos de Elisa, poder abrir a la aceptación, comprensión y naturalidad de nuestro entorno la muerte y, especialmente, a los niños.

Elisa : Lo único que sabemos con certeza en la vida es que la muerte nos va a tocar vivirla, más tarde o temprano. Todos vamos a pasar por ella, es clave enfrentarla en lugar de dejarla a un lado, de huir de ella. Es como superar el miedo a conducir después de tener un accidente. Enfrentar la idea de morir nos ayuda a prepararnos mental y emocionalmente para lo que va a pasar de forma inevitable.

Por ejemplo, cuando una mujer embarazada va a dar a luz, le da miedo lo desconocido. Pero tiene que enfrentar ese miedo, inevitablemente, cuando llega el momento, aunque sea confuso. Este ejemplo demuestra lo importante que es estar preparada para situaciones inevitables como la muerte. La sociedad nos prepara para pérdidas predecibles, como la muerte de personas mayores, pero no para la de personas jóvenes.

Es parte de un tema tabú entre nosotros. En lugar de darle visibilidad y ayudarnos a afrontarlo de la mejor manera posible. Si se nos preparara desde pequeños, como se hace con otros problemas, lo podríamos asumir de mejor forma. Pensar en la muerte no sólo nos da una nueva perspectiva sobre lo frágil que es la vida, sino que también nos ayuda a vivir de una manera más significativa, integrando la muerte como una parte normal de la existencia. En lugar de aplazar nuestros planes y sueños pensando en un futuro lejano, aceptar que la muerte está ahí, nos motiva cada día a realizar las cosas con más intención y aprecio. Saber que la vida es corta y no sabemos cuál es duración nos permite valorar más el momento presente.

“Él vive en mí”

Elisa ha tenido hace poco otro bebé y siempre recuerda a Simón.

Este libro lo puedes comprar en Amazon.

Elisa dedica los fondos que se obtengan con la publicación a la Fundación SEUR, cuyo objetivo es ayudar a la infancia más desfavorecida o marginada, en varias acciones ( discapacidad, falta de recursos, enfermedades, emergencias o crisis humanitarias…).Y, asimismo para el proyecto “Tapones para una nueva vida”, recogiendo esos tapones que tiramos y dejándolos en los contenedores de la Fundación o a los repartidores de SEUR. De esta manera también se ayuda a los niños que necesitan terapias, prótesis…etc.

Si deseas contactar con la autora, puedes escribirle a unviajeala.luna3@gmail.com, donde se pone a la disposición de los padres que hayan sufrido el misjmo duro golpe que ella.

Gracias, Elisa.

Sigourney Weaver , recibe el Goya Internacional

La magnífica actriz y productora recibe este Goya merecido .

La magnífica vencedora de Alien, la actriz que además de inglés habla con fluidez alemán y francés,  y que vive entre su apartamento de Nueva York y su mansión californiana en Santa Bárbara y siempre que puede se escapa a España donde ha tenido alguna de sus experiencias más bonitas.

Qué bien lo hemos pasado con todas sus interpretaciones.

Isabel Allende ha comenzado el ocho de enero una nueva aventura literaria

…como todos los años en la misma fecha. Fecha que recuerda la última carta que escribió a su abuelo ,y que fue el origen de su obra “La casa de los espíritus”.

GRACIAS …

Por las grandes horas de lectura que nos has regalado, muchas gracias Isabel, admirada Isabel Allende

#IsabelAllende #lacasadelosespiritus #escritoras

DLM recomienda “La impostora “Cuaderno de traducción de una escritora, de Nuria Barrios

Este ensayo literario, XI premio Málaga de Ensayo, es el camino de encuentro de la autora, escritora y doctora en Filosofía, con la profesión de traductora “ese fantasma en el libro”.

 Desde sus comienzos llenos de inseguridad, sorprendida por el descubrimiento de lo diferente que es ejercer de traductor a escritor, hasta verse como una “impostora”, ante “ese perturbador espejo” de traducir a otros, cuestionar otras traducciones o cuestionarse a sí misma, …hasta el discurso acerca del nacimiento y evolución histórica y significado que ha tenido el oficio de traductor. Nuria Barrios nos ofrece un ensayo ameno, culto, y sugerente.

Nuria Barrios lanza relámpagos ciertos como frases:

“Responsabilidad – con el escritor- por empatía”, “no juzgo la obra que voy a traducir” “¿Cómo se traduce la fascinación? “La amenaza permanente de equivocarse” “Qué he aprendido traduciendo?: A escribir mejor”. “La única traición en la traducción es la falta de amor”. “La traducción es el arte de la aproximación” “Es una metamorfosis” “Personajes de una gran obra de teatro, impostores felices”.

Deepak Chopra un pensador que nos enseña a superar nuestro “drama” personal con sencillez y sabiduría.

Este médico norteamericano de origen hindú, icono de la medicina integrativa y de la conciencia plena, reconocido mundialmente, y con millones de seguidores, ha ayudado a muchas celebridades, y a muchas personas desconocidas, a superar los profundos problemas de cuerpo y alma.

Hoy le traemos aquí para resaltar algunas de sus esclarecedoras frases:

La ira es la “memoria del drama”.

 La hostilidad es “el deseo de venganza”.

La ansiedad es “la descripción del drama”.

“Nuestros dramas (o vivencias dolorosas) nos vienen del pasado, es un asunto intergeneracional”.

Para alcanzar la paz y la serenidad, recomienda la meditación y el yoga (y señala que él nunca se ha saltado sus sesiones y se encuentra fuerte y sano a sus 76 años).

DLM HABLA CON LUIS ZUECO, autor de “El Tablero de la Reina”.

“El tablero de la Reina” se ambienta en el 1468 en Castilla, en torno a la llegada al poder de Isabel la Católica. De forma paralela a las intrigas y luchas que la Reina tiene que solventar para conseguir el trono (y que constituyen parte de la trama), se desarrolla una intensa y peligrosa investigación detectivesca, sobre un asesinato, cuyos sujetos principales (pero no únicos) son la noble ajedrecista Gadea y Ruy, un amante de la historia y de los libros. La ambientación, el ritmo trepidante y el paisaje ajedrecístico en este maravilloso siglo español conforman un mural histórico apasionante.



DLM: En el libro hay dos figuras de mujer muy señaladas: la Reina Isabel la católica y la noble ajedrecista Gadea. ¿Existe alguna especial apuesta en esta novela sobre los personajes femeninos, que quizás puedan ser más acentuados que en otras?

LZ: En realidad, es la trama la que genera los personajes. Cuando escribo, más que en un personaje histórico o en una época determinada, me fijo en un tema. En este caso el tema es el ajedrez, como hilo conductor. Yo quería hacer una novela sobre el ajedrez, pero no sabía qué época ni personajes iba a utilizar. La documentación que he estudiado me llevaba al Siglo XV y a Isabel de Castilla. Por ello es el ajedrez el que da la época y el personaje de Isabel la Católica. Y, también, el personaje de Gadea. No es predeterminada la selección de dos personajes femeninos fuertes, entre muchos otros personajes masculinos. Es la trama de la novela la que lo pide.

DLM: Sobre la dificultad de un escritor de novela histórica en llegar a la cima, en estar entre los escasos novelistas publicados masivamente en este país. ¿Ha sido muy difícil? Y, si tuviera que dar un solo consejo a un escritor novel, ¿cuál le daría?.

LZ: Cuesta mucho llegar a ese momento, para mí esta es la novena novela y debo decir que, no sólo cuesta mucho trabajo tener éxito en la novela, sino que cada día cuesta más. Cada vez se publica más, cada día cuesta más que te publiquen, que las librerías tengan un hueco para ti, que los lectores elijan tu novela, que tengan tiempo para leer, que la prensa te haga caso, todo ello es muy complicado.

En cuanto a un consejo, es mucha responsabilidad dar consejos. Pero, si tuviera que dar alguno, sería el de persistir. No podemos pretender que la primera novela te consagre, ni la segunda, ni quizás varias después. Vas a necesitar una cuarta, una quinta. El oficio de escritor es un ejercicio en el que vas mejorando conforme vas escribiendo. Porque vas comprendiendo qué cosas funcionan y cuáles no, qué le gusta al lector. Obviamente las primeras novelas, en ningún escritor, suelen ser las mejores. Quizás el tema si es un gran tema, pero el desarrollo y perfección gana con el tiempo.

 DLM: Se nota que disfrutas con ese itinerario de aprendizaje.

LZ: Así es.

 DLM: También ha restaurado los castillos en los que vive, es un escritor que crea tanto en su entorno físico como en el entorno literario. ¿Hay algún parecido entre restaurar un castillo y crear una novela?

LZ: Sí que hay un paralelismo, por ejemplo, la paciencia (risas). Y la planificación a largo plazo, que es común a ambos. Una novela histórica significa también varios años de trabajo. Y restaurar un edificio histórico no es menos, es incluso bastante más difícil. Además, las primeras fases son muy complejas en ambos casos, tanto en la preparación de la restauración de un castillo como en el estudio del manejo y la documentación de la novela que quieres escribir.

DLM: ¿La interrelación entre ambas dedicaciones las enriquece?

LZ: Sí, restaurar un castillo es, en sí, una aventura novelesca. Cuando un particular se mete en la aventura de restaurar un castillo, le pasa de todo. Y todo eso que le pasa lo puede utilizar en una novela. En una segunda etapa, cuando el castillo restaurado comienza a funcionar como alojamiento turístico, conoces a un montón de gente y tienes múltiples  experiencias. Y esto también lo puedes utilizar en la novela. Es una mutua interrelación que engrandece y colorea la creación artística.

DLM: Usted valora el placer de la lectura, ha declarado que lee continuamente y especialmente cuando se siente atascado en su ideación literaria. Además, se apoya mucho en los clubes de lectura que hay por toda España y en el contacto cercano con las personas que leen sus libros. Ha recorrido y está recorriendo toda España, a través de clubs, foros y librerías, para presentar su nueva creación. ¿Observa diferencias entre los diferentes clubs, ámbitos y lugares de España, a la hora de la lectura?

LZ: Sinceramente son muchísimas más las similitudes que las diferencias en el público. Puede haber más diferencias en la organización del evento de la presentación, pero no en los lectores. Siempre veo que hay muchos menos hombres que mujeres, especialmente en los clubes de lectura. Eso es algo que encuentro dondequiera que vaya, parece que a los hombres no les gusta pertenecer a un club de lectura, sea el lugar que sea.

DLM: ¿Cree usted que la novela histórica nos ayuda a querer a nuestro país, a reivindicar el papel de España ante sí misma y ante el mundo?

LZ: Sí. Con la novela histórica revives la Historia. Y, especialmente, los pasajes que más te interesan, pones en el escaparate los momentos históricos más relevantes, de España o del país que sea la sede de la novela. Nos sirve también para reivindicar personajes olvidados, personajes históricos que por unas u otras razones están en el olvido (que hay muchísimos), y acontecimientos no rememorados. Por suerte ahora hay muchos y muy buenos escritores de novela histórica.

 DLM: Precisamente ante este auge de escritores de novela histórica a veces el rigor histórico se resiente ¿debemos ser exigentes, o no tanto, con las licencias y errores históricos que se pueden encontrar a veces, aunque su guion nos entusiasme?

LZ: Creo que con la novela histórica habría de tenerse, como mínimo, la misma comprensión que se tiene con el cine. Hay cine que es ficción histórica y se le permite casi cualquier cosa. En todos los países, no sólo en España. Es bueno ser exigente con la novela, porque nos obliga a los escritores a subir el listón, pero sin perder de vista que, al final, es ficción, y que lo importante es la trama. El cine tiene una misión, una gratificación inmediata, exige menos esfuerzo personal que la lectura. Si comprendemos las licencias en el cine, también podemos hacerlo en la creación histórica.

DLM: ¿Ha pensado en llevar algo al cine, alguna vez?

LZ: Si se diera la ocasión, se estudiaría. Son novelas complicadas en su adaptación, por cuestiones de estructura y presupuesto. Sin embargo, vería muy bien un producto de innovación sobre la novela. No sólo adaptaciones repetitivas, sino películas que cambien cosas sobre la novela escrita. Al final, la creatividad es la de la película, que debe ser fresca y original, un producto diferente al de la novela sobre la que se basa. Innovar es creativo, pues, para seguir el guion de forma estricta, ya está el libro. Mi opinión es que es bueno e interesante crear nueva ficción en las películas basadas en la novela. Siempre que el producto sea bueno.

DLM: Unas palabras, si le parece, para Salamanca y Castilla y León.

LZ: Prácticamente estoy haciendo el recorrido por todas las capitales de provincia de Castilla y León. Me encanta Salamanca y su Comunidad Autónoma. Y considero imprescindible salir de los circuitos habituales (Madrid, Barcelona…) y llegar a las capitales, ciudades y pueblos pequeños de toda España. Creo que, igual que yo pido que me lean, es una forma de agradecimiento, contacto y encuentro el venir a verles y escucharles. No puedo ir todos los años a todos los lugares que me gustaría, pero es una forma de decirles que agradezco que me lean y que se lo digo en persona. Estudio las posibilidades en los calendarios de presentaciones. Yo voy siempre que puedo a cualquier sitio que me proponen divulgar mi obra, es una forma de democratizar la lectura. Es enriquecedor, aunque, a veces, es agotador.

Muchísimas gracias a Luis Zueco   

Gracias a la Librería Santos Ochos (Salamanca)

DLM.

DLM recomienda “La desconocida” de Rosa Montero y Olivier Truc

Rosa Montero escribe, con Olivier Truc (ganador del premio Quais du Polar, preciado galardón galo al género policiaco), esta novela negra con un comienzo y un final trepidantes. Y un ritmo vertiginoso que nos impide dejarla sobre la mesa hasta finalizar.

Sinopsis: En una noche cualquiera , y por casualidad, en un contenedor del puerto de Barcelona, se descubre el cuerpo maltratado e inconsciente de una mujer joven. Amnésica, pero con conocimientos y habilidades que superan la normalidad, huye de sus perseguidores e intenta saber quién es y qué y por qué está allí. La protagonista (que va cambiando de nombre a medida que la novela avanza ) cuenta con la ayuda de una mosso d”esquadra, Anna Ripoll, y de un policía de Lyon, Erik Zapori, y sus respectivos policías y países. El tema de fondo (la trata), los personajes y anécdotas colaterales que se suceden, la inmersión en el mundo actual de la investigación policíaca y, finalmente el contraste de caracteres y procedimientos entre los dos policías (con un sugestivo estilo conandoyliano que se va complementando a medida que avanza el guión), dan un resultado vibrante.

Nos entretuvimos: en ver si los capítulos pares (escritos por Olivier Truc) eran muy diferentes en su estilo a los de los impares (de Rosa Montero). Y sí, el inigualable estilo poético de Montero, su prosa clara, precisa, cercana, aparecía por todas las esquinas. Y el de Truc se sintonizaba con ella de forma sorprendente, con un estilo incisivo, a veces de trazos grueso con tintes negros, otros de rápida y fría eficacia.

Un acierto, esta mutua colaboración sin duda, y llamada a repetirse.

Nos encanta: Que nos asomen a las ventanas de la curiosidad el contraste en el proceder de otras policías, otros estándares sociales y otras formas de corrupción. Y la figura solitaria, que se va engrandeciendo por momentos, de los dos aislados y confusos policías, que no pueden fiarse de nadie a su alrededor, menos aún de sus compañeros. Se nos aparece, en medio de un entorno degradado y violento, la figura solitaria del detective policiaco, desorientado, pero decidido a luchar por ayudar a la ley con las armas reducidas que posee. Este héroe casi anónimo y aislado emprende una búsqueda suicida para llegar a la verdad, arriesgando su vida.

Se nos han ido Teresa Campos y María Jiménez

Dos mujeres, mayores, de éxito, fuertes, libres, autodidactas.

Teresa Campos

¿Quién no la recuerda? Esa forma de llegar al espectador, de conectar con la verdadera forma de ver las cosas de la ciudadanía, de tratarle como a una persona culta, crítica y que potenciaba lo mejor de cada uno.

Y

María Jiménez

Esa artista arrebatadora,única, que “volvía locos” a los hombres (literalmente) que arrasaba su vida -con su forma de vivir su vida-, que no se rindió nunca.

Desde aquí deseamos la paz para ambas, y les enviamos nuestra admiración y recuerdo. Gracias por todo