𝐍𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚 𝐞𝐝𝐚𝐝 𝐜𝐫𝐨𝐧𝐨𝐥𝐨́𝐠𝐢𝐜𝐚 𝐲 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚 𝐞𝐝𝐚𝐝 𝐛𝐢𝐨𝐥𝐨́𝐠𝐢𝐜𝐚

A veces nos damos cuenta de que nos sentimos mucho más joven de lo que somos, según nuestro DNI. ( Otras veces al contrario, aunque el autopercibimiento es muy indulgente ).

Ahora es posible medir científicamente el envejecimiento de nuestro cuerpo y nuestra mente.

La genética, los hábitos y la vida que nos ha tocado vivir va a marcar la velocidad de nuestra forma de envejecer. Los biomarcadores utilizados son sistema inmunitario, longitud de los telómeros.

Y los analisis de edad biológica y de edad genética ya están comercializándose.

Pronto los tendremos en casa como el test de Covid.

¿Lo “woke” discrimina a los mayores ?

“Desperté” : Ese es el significado literal de la palabra “woke”, el pasado de “wake”, que significa despertar.

En 2017, el diccionario Oxford agregó esta nueva acepción de “woke”, definiéndolo como: “Estar consciente de temas sociales y políticos, en especial el racismo“. ¿A que parece algo positivo,verdad?.

Pero, los críticos de la cultura “woke” cuestionan, sobre todo, los métodos coercitivos que utilizan algunos “policías de la palabra” -así los definen- contra quienes dicen cosas o cometen actos que ellos perciben como misóginos, homofóbicos o racistas.En particular ha generado mucho malestar el uso de un método conocido como la “cancelación“: un boicot social y profesional, que suele realizarse a través de las redes sociales, contra individuos que actuaron o dijeron algo que para ellos es intolerable.

El “wokismo” ( palabra horrorosa) tiene cada vez más uso y abarca casi todos los temas. Hay posturas prefijadas acerca de casi todo, va constituyéndose, poco a poco, en el nuevo pensamiento único. Como en todo, pasarse es sinónimo de fracasar.

Pero…¿OH,NO!, ni siquiera saben que hay personas mayores. No existimos.

De esta manera, podemos seguir siendo diferentes entre nosotros, diversos en nuestras formas de vivir, libres en las de actuar.

𝐃𝐈𝐀 𝐃𝐄 𝐋𝐀𝐒 𝐄𝐒𝐂𝐑𝐈𝐓𝐎𝐑𝐀𝐒

𝐄𝐥 𝐩𝐫𝐨𝐱𝐢𝐦𝐨 𝐝𝐢𝐚 𝟏𝟓 𝐝𝐞 𝐨𝐜𝐭𝐮𝐛𝐫𝐞 𝐬𝐞 𝐜𝐞𝐥𝐞𝐛𝐫𝐚 𝐬𝐮 𝐝𝐢́𝐚.

Reproducimos aquí ,en su homenaje, lo que dijimos en nuestra publicación sobre “Una historia compartida”, el excelente ensayo de Julia Navarro sobre las mujeres de la historia.

𝐃𝐋𝐌 𝐫𝐞𝐜𝐨𝐦𝐢𝐞𝐧𝐝𝐚 “𝐔𝐧𝐚 𝐇𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐝𝐚” 𝐝𝐞 𝐉𝐮𝐥𝐢𝐚 𝐍𝐚𝐯𝐚𝐫𝐫𝐨

𝐋𝐚 𝐚𝐮𝐭𝐨𝐫𝐚 𝐫𝐞𝐬𝐚𝐫𝐜𝐞, 𝐜𝐨𝐧 𝐞𝐬𝐭𝐞 𝐥𝐢𝐛𝐫𝐨 𝐲 𝐜𝐨𝐧 𝐮𝐧𝐚 𝐯𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐥 𝐲 𝐞𝐥𝐞𝐠𝐚𝐧𝐭𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐞𝐫𝐮𝐝𝐢𝐭𝐚, 𝐥𝐚 𝐚𝐮𝐬𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐜𝐥𝐚𝐦𝐨𝐫𝐨𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐣𝐞𝐬 𝐟𝐞𝐦𝐞𝐧𝐢𝐧𝐨𝐬 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐞𝐬𝐜𝐫𝐢𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐡𝐮𝐦𝐚𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝. ..

Y va recuperando, una a una, con su peculiar y completa selección, los nombres de las mujeres que hicieron historia, hasta nuestros días: científicas, artistas y escritoras, las 17 Nobel de Literatura,Virginia Woolf (recordada con un especial interés), periodistas internacionales ( Oriana Fallaci),las escritoras integrantes de generaciones literarias de los dos últimos siglos (1898, modernismo, 1914, 1897, 1936 ) y políticas importantes en las cortes constituyentes.

Desfilan nombres conocidos : Clara Campoamor, Pardo Bazán, Zenobia Camprubí, Martín Gaite, Matute…y otros no tanto.

Y va llegando a nuestros días y a las escritoras y periodistas actuales.

..

T𝐨𝐝𝐨 𝐬𝐞 𝐯𝐢𝐯𝐞 𝐞𝐧 𝐦𝐨𝐝𝐨 𝐝𝐢𝐟𝐞𝐫𝐞𝐧𝐭𝐞, 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐨𝐣𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐮𝐧𝐚 𝐦𝐮𝐣𝐞𝐫, 𝐮𝐧𝐚 𝐩𝐞𝐫𝐢𝐨𝐝𝐢𝐬𝐭𝐚, 𝐮𝐧𝐚 𝐠𝐫𝐚𝐧 𝐞𝐬𝐜𝐫𝐢𝐭𝐨𝐫𝐚, 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐨𝐬 𝐥𝐥𝐞𝐯𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧𝐨 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐚 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚, 𝐩𝐚𝐬𝐢𝐭𝐨 𝐚 𝐩𝐚𝐬𝐢𝐭𝐨, 𝐲 𝐧𝐨𝐬 𝐯𝐚 𝐚𝐛𝐫𝐢𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐥𝐚 𝐩𝐮𝐞𝐫𝐭𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐢𝐦𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐞 𝐢𝐧𝐟𝐥𝐮𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐟𝐞𝐦𝐞𝐧𝐢𝐧𝐚 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐚𝐜𝐭𝐮𝐚𝐥. 𝐘 𝐧𝐨𝐬 𝐞𝐦𝐨𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐧𝐨𝐬 𝐞𝐱𝐩𝐥𝐢𝐜𝐚, 𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐯𝐞́𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐝𝐚 𝐲 𝐨𝐛𝐫𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚𝐬 𝐚𝐧𝐭𝐞𝐜𝐞𝐬𝐨𝐫𝐚𝐬 𝐜𝐨́𝐦𝐨 𝐬𝐞 𝐟𝐮𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐢𝐠𝐮𝐢𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐥𝐚 𝐚𝐜𝐭𝐮𝐚𝐥 𝐬𝐢𝐭𝐮𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 ( 𝐩𝐞𝐫𝐟𝐞𝐜𝐭𝐢𝐛𝐥𝐞, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐨 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫), 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐚 𝐥𝐚𝐛𝐨𝐫 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨́𝐫𝐢𝐜𝐚 𝐝𝐞 𝐭𝐨𝐝𝐚𝐬.

𝐄𝐬 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐫, 𝐮𝐧𝐚 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐝𝐚 𝐝𝐞 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨 𝐩𝐚𝐬𝐚𝐝𝐨 𝐲 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨 𝐩𝐫𝐞𝐬𝐞𝐧𝐭𝐞. 𝐪𝐮𝐞 𝐚𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚 𝐥𝐚 𝐥𝐮𝐳 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐚𝐫𝐢𝐚 𝐚 𝐥𝐚 𝐞𝐯𝐨𝐥𝐮𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞𝐥 𝐩𝐚𝐩𝐞𝐥 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐮𝐣𝐞𝐫 𝐞𝐧 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨 𝐞𝐧𝐭𝐨𝐫𝐧𝐨.

De los Mayores le da las gracias a las escritoras : en su dia, a𝐧𝐢𝐯𝐞𝐫𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐝𝐞𝐥 𝐟𝐚𝐥𝐥𝐞𝐜𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐚 𝐓𝐞𝐫𝐞𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐉𝐞𝐬𝐮́𝐬, 𝐩𝐚𝐭𝐫𝐨𝐧𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐞𝐬𝐜𝐫𝐢𝐭𝐨𝐫𝐞𝐬.

Bueno, escritoras, adelante, el mundo se abre ante vosotras.

DLM HABLA CON LUIS ZUECO, autor de “El Tablero de la Reina”.

“El tablero de la Reina” se ambienta en el 1468 en Castilla, en torno a la llegada al poder de Isabel la Católica. De forma paralela a las intrigas y luchas que la Reina tiene que solventar para conseguir el trono (y que constituyen parte de la trama), se desarrolla una intensa y peligrosa investigación detectivesca, sobre un asesinato, cuyos sujetos principales (pero no únicos) son la noble ajedrecista Gadea y Ruy, un amante de la historia y de los libros. La ambientación, el ritmo trepidante y el paisaje ajedrecístico en este maravilloso siglo español conforman un mural histórico apasionante.



DLM: En el libro hay dos figuras de mujer muy señaladas: la Reina Isabel la católica y la noble ajedrecista Gadea. ¿Existe alguna especial apuesta en esta novela sobre los personajes femeninos, que quizás puedan ser más acentuados que en otras?

LZ: En realidad, es la trama la que genera los personajes. Cuando escribo, más que en un personaje histórico o en una época determinada, me fijo en un tema. En este caso el tema es el ajedrez, como hilo conductor. Yo quería hacer una novela sobre el ajedrez, pero no sabía qué época ni personajes iba a utilizar. La documentación que he estudiado me llevaba al Siglo XV y a Isabel de Castilla. Por ello es el ajedrez el que da la época y el personaje de Isabel la Católica. Y, también, el personaje de Gadea. No es predeterminada la selección de dos personajes femeninos fuertes, entre muchos otros personajes masculinos. Es la trama de la novela la que lo pide.

DLM: Sobre la dificultad de un escritor de novela histórica en llegar a la cima, en estar entre los escasos novelistas publicados masivamente en este país. ¿Ha sido muy difícil? Y, si tuviera que dar un solo consejo a un escritor novel, ¿cuál le daría?.

LZ: Cuesta mucho llegar a ese momento, para mí esta es la novena novela y debo decir que, no sólo cuesta mucho trabajo tener éxito en la novela, sino que cada día cuesta más. Cada vez se publica más, cada día cuesta más que te publiquen, que las librerías tengan un hueco para ti, que los lectores elijan tu novela, que tengan tiempo para leer, que la prensa te haga caso, todo ello es muy complicado.

En cuanto a un consejo, es mucha responsabilidad dar consejos. Pero, si tuviera que dar alguno, sería el de persistir. No podemos pretender que la primera novela te consagre, ni la segunda, ni quizás varias después. Vas a necesitar una cuarta, una quinta. El oficio de escritor es un ejercicio en el que vas mejorando conforme vas escribiendo. Porque vas comprendiendo qué cosas funcionan y cuáles no, qué le gusta al lector. Obviamente las primeras novelas, en ningún escritor, suelen ser las mejores. Quizás el tema si es un gran tema, pero el desarrollo y perfección gana con el tiempo.

 DLM: Se nota que disfrutas con ese itinerario de aprendizaje.

LZ: Así es.

 DLM: También ha restaurado los castillos en los que vive, es un escritor que crea tanto en su entorno físico como en el entorno literario. ¿Hay algún parecido entre restaurar un castillo y crear una novela?

LZ: Sí que hay un paralelismo, por ejemplo, la paciencia (risas). Y la planificación a largo plazo, que es común a ambos. Una novela histórica significa también varios años de trabajo. Y restaurar un edificio histórico no es menos, es incluso bastante más difícil. Además, las primeras fases son muy complejas en ambos casos, tanto en la preparación de la restauración de un castillo como en el estudio del manejo y la documentación de la novela que quieres escribir.

DLM: ¿La interrelación entre ambas dedicaciones las enriquece?

LZ: Sí, restaurar un castillo es, en sí, una aventura novelesca. Cuando un particular se mete en la aventura de restaurar un castillo, le pasa de todo. Y todo eso que le pasa lo puede utilizar en una novela. En una segunda etapa, cuando el castillo restaurado comienza a funcionar como alojamiento turístico, conoces a un montón de gente y tienes múltiples  experiencias. Y esto también lo puedes utilizar en la novela. Es una mutua interrelación que engrandece y colorea la creación artística.

DLM: Usted valora el placer de la lectura, ha declarado que lee continuamente y especialmente cuando se siente atascado en su ideación literaria. Además, se apoya mucho en los clubes de lectura que hay por toda España y en el contacto cercano con las personas que leen sus libros. Ha recorrido y está recorriendo toda España, a través de clubs, foros y librerías, para presentar su nueva creación. ¿Observa diferencias entre los diferentes clubs, ámbitos y lugares de España, a la hora de la lectura?

LZ: Sinceramente son muchísimas más las similitudes que las diferencias en el público. Puede haber más diferencias en la organización del evento de la presentación, pero no en los lectores. Siempre veo que hay muchos menos hombres que mujeres, especialmente en los clubes de lectura. Eso es algo que encuentro dondequiera que vaya, parece que a los hombres no les gusta pertenecer a un club de lectura, sea el lugar que sea.

DLM: ¿Cree usted que la novela histórica nos ayuda a querer a nuestro país, a reivindicar el papel de España ante sí misma y ante el mundo?

LZ: Sí. Con la novela histórica revives la Historia. Y, especialmente, los pasajes que más te interesan, pones en el escaparate los momentos históricos más relevantes, de España o del país que sea la sede de la novela. Nos sirve también para reivindicar personajes olvidados, personajes históricos que por unas u otras razones están en el olvido (que hay muchísimos), y acontecimientos no rememorados. Por suerte ahora hay muchos y muy buenos escritores de novela histórica.

 DLM: Precisamente ante este auge de escritores de novela histórica a veces el rigor histórico se resiente ¿debemos ser exigentes, o no tanto, con las licencias y errores históricos que se pueden encontrar a veces, aunque su guion nos entusiasme?

LZ: Creo que con la novela histórica habría de tenerse, como mínimo, la misma comprensión que se tiene con el cine. Hay cine que es ficción histórica y se le permite casi cualquier cosa. En todos los países, no sólo en España. Es bueno ser exigente con la novela, porque nos obliga a los escritores a subir el listón, pero sin perder de vista que, al final, es ficción, y que lo importante es la trama. El cine tiene una misión, una gratificación inmediata, exige menos esfuerzo personal que la lectura. Si comprendemos las licencias en el cine, también podemos hacerlo en la creación histórica.

DLM: ¿Ha pensado en llevar algo al cine, alguna vez?

LZ: Si se diera la ocasión, se estudiaría. Son novelas complicadas en su adaptación, por cuestiones de estructura y presupuesto. Sin embargo, vería muy bien un producto de innovación sobre la novela. No sólo adaptaciones repetitivas, sino películas que cambien cosas sobre la novela escrita. Al final, la creatividad es la de la película, que debe ser fresca y original, un producto diferente al de la novela sobre la que se basa. Innovar es creativo, pues, para seguir el guion de forma estricta, ya está el libro. Mi opinión es que es bueno e interesante crear nueva ficción en las películas basadas en la novela. Siempre que el producto sea bueno.

DLM: Unas palabras, si le parece, para Salamanca y Castilla y León.

LZ: Prácticamente estoy haciendo el recorrido por todas las capitales de provincia de Castilla y León. Me encanta Salamanca y su Comunidad Autónoma. Y considero imprescindible salir de los circuitos habituales (Madrid, Barcelona…) y llegar a las capitales, ciudades y pueblos pequeños de toda España. Creo que, igual que yo pido que me lean, es una forma de agradecimiento, contacto y encuentro el venir a verles y escucharles. No puedo ir todos los años a todos los lugares que me gustaría, pero es una forma de decirles que agradezco que me lean y que se lo digo en persona. Estudio las posibilidades en los calendarios de presentaciones. Yo voy siempre que puedo a cualquier sitio que me proponen divulgar mi obra, es una forma de democratizar la lectura. Es enriquecedor, aunque, a veces, es agotador.

Muchísimas gracias a Luis Zueco   

Gracias a la Librería Santos Ochos (Salamanca)

DLM.

Se nos han ido Teresa Campos y María Jiménez

Dos mujeres, mayores, de éxito, fuertes, libres, autodidactas.

Teresa Campos

¿Quién no la recuerda? Esa forma de llegar al espectador, de conectar con la verdadera forma de ver las cosas de la ciudadanía, de tratarle como a una persona culta, crítica y que potenciaba lo mejor de cada uno.

Y

María Jiménez

Esa artista arrebatadora,única, que “volvía locos” a los hombres (literalmente) que arrasaba su vida -con su forma de vivir su vida-, que no se rindió nunca.

Desde aquí deseamos la paz para ambas, y les enviamos nuestra admiración y recuerdo. Gracias por todo

DLM habla con el escritor Pascual Sánchez Domingo (II)

Pascual Sánchez Domingo (Zaragoza / Daroca) escritor, conferenciante, responsable de los archivos parroquiales del arciprestazgo de Daroca (que integra veintiocho pueblos,) autor de novelas como “Setenta Leguas” y, próximamente de “Feria Sangrienta”, que ya se encuentra en la editorial.

Este historiador y entusiasta de la Comarca de Daroca, podemos decir, sin temor a equivocarnos, que es un darocense multiocupado: ha coordinado durante cuatro años, -hasta la llegada de la pandemia- charlas periódicas históricas, con carácter mensual, relativas a Daroca y su entorno -“RecuerDaroca”.  También ha participado en múltiples y diversas actividades culturales organizadas en Daroca o en Aragón, como el Festival de “Aragón Negro” y otras.

En la actualidad, además de su intensa actividad divulgativa y literaria se encuentra catalogando y organizando la orfebrería del Museo

Seguimos la entrevista (II)

DLM: ¿Qué nos puede decir del 500 aniversario de la fundación del Convento de las Madres Dominicas y en el que Vd. ha tenido una parte muy activa? ¿Qué supuso para Daroca y para toda la comarca?

PSD: En lo personal yo me he considerado, una vez más, privilegiado, porque me pidieron estudiar la historia de esos 500 años, para elaborar un pequeño libro. Se hizo un “librico” que se presentó a la mitad, aproximadamente, de estos doce meses que se ha estado celebrando: “Madres Dominicas, Monasterio de Nuestra Señora del Rosario. Daroca (Zaragoza) 1522-2022 “, sobre la historia de las Dominicas, con lo cual hube de visitar su Archivo. Riquísimo archivo que tienen las Madres Dominicas en su Convento. Estuve pasando muchas horas con ellas: charlando, haciendo fotos, revisando documentación. Por ello me considero un privilegiado en ese sentido.

 Yo ya les tenía cariño a las RR.MM.Dominicas de antes, porque, en el Convento, además de dedicarse a la vida contemplativa, que es su razón de ser, durante bastantes años, tuvieron además Colegio, colegio femenino. Colegio de pago y colegio gratuito para madres, con educación dominical, e incluso nocturna. Aunque era femenino, en párvulos era mixto. Y yo tuve la suerte de ir, cuatro o cinco años, a ese Colegio. Hasta hace no muchos años todavía vivía una que fue profesora mía, Sor Natividad.

 En fin, que yo ya les tenía cariño a las Dominicas, pero ahora les he cogido todavía uno más grande.

Para Daroca, su presencia ha sido muy importante. Yo las denomino “supervivientes”, porque, cuando llegaron aquí las Dominicas, ya había varios Conventos. Es más, ellas llegaron a un Convento abandonado, de la misma Orden, pero masculino. En esos momentos en Daroca había varias Órdenes: Franciscanos, Trinitarios, Mercedarios. Después de ellas, vinieron otros. Bueno, pues ahora, solamente quedan ellas. Por eso las denomino así. Supervivientes de todos los Conventos, que fueron muchos, que poblaron Daroca.

Pero además son supervivientes de otros muchos Conventos de Dominicas que se crearon en el entorno, incluso del de Albarracín, que fue una Fundación de las propias Dominicas de Daroca, que se trasladaron cien años después a Albarracín a fundar un convento, y que desparecieron en 2009. Yo se lo digo a ellas y se ríen, son supervivientes en todos los aspectos.

 Además, hacen una labor muy importante. Desde el punto de vista religioso se dice que son “el pulmón espiritual” de Daroca. Lamentablemente se va reduciendo su número y me gustaría que su futuro, con las nuevas vocaciones que van llegando, asegure su supervivencia.

DLM: ¿Esta entrevista es para una revista digital de mayores de 55 -a 150- años nos podría dar usted alguna indicación que nos sirviera a los mayores para afrontar esta edad con actividad y con ilusión?

PSD: Lo primero que debo decir es que yo no me considero mayor, aunque tengo 66 años. Y creo que seguirá mucho tiempo sin considerarme mayor. Pero, para el que se considere mayor, yo le aconsejaría, con toda humildad, que haga cosas.

El paso de la jubilación, cuando uno deja de trabajar y entra en ese periodo que parece que te va a sobrar tiempo, puede ser peligroso. Me encuentro con personas que dicen que se aburren. Yo les recomendaría que hicieran algo, que busquen actividades, que realicen ejercicio físico, que paseen, que lean, gracias a la informática se pueden hacer multitud de cosas. Y, si tienen la ocasión y suerte de poder colaborar en alguna Asociación o Parroquia decir, por ejemplo, “yo vengo dos días a la semana a echaros una mano”). Conozco gente entre los pueblos del entorno que, gracias a esas personas voluntarias mayores, ven cómo se cuidan los archivos, atienden los libros o ayudan en Bibliotecas

Y les recomiendo que cuenten cosas a sus hijos, a sus nietos y a otros jóvenes, aunque no sean de su entorno y no tengan que ver con ellos. Para mí, una de las cosas más enriquecedoras que he tenido siempre, cuando era joven, era hablar con la gente mayor, escucharlos. Y con ellos he aprendido casi tanto como en los libros y documentos.
DLM: Unas palabras específicas, si le parece bien, dirigidas a los habitantes de Daroca y a los que le siguen leyéndole.

PSD: Yo escribo habitualmente, en formato quincenal en un periódico, artículos de no más de 600 palabras, sobre temas Darocenses y de la comarca. También escribo, desde hace unos años en una revista de Teruel que se llama “La Tajadera”, temas relacionados con nuestras comarcas. En esta me extiendo más porque su ámbito es un poco mayor.

Para mis lectores, les pido que esperen mi siguiente publicación, que tengan paciencia, que soy autodidacta, en la dedicación a la literatura y a la historia, pero que lo hago con muchísima pasión. Mi próxima novela está ya en la editorial. Se publicará el 4 de enero. Su título será “Feria sangrienta”. Aquí nos trasladamos a Daroca en los comienzos del siglo XX, a un episodio de gran violencia que hubo a finales de la década de los diez, en 1918, concretamente. Sucede entre dos familias gitanas, que llevaban tiempo enfrentándose, y terminaron, de la forma más cruenta, a palos, navajas y pistolas en la Feria de Daroca con consecuencias terribles, de varios muertos, heridos, y montones de detenidos. Yo he recogido la gran cantidad de datos históricos y he mezclado esos personajes reales, con otros, igual de reales pero que, pudieron o no, cruzarse en la vida. Y yo los he cruzado en esta novela. Creo que resultará muy atractiva y amena de leer, será un libro de menos de 200 páginas.

Pascual en la mina

Pues esas son mis palabras para Daroca, ofrecerles esta novela. Porque, además para los darocenses, es una historia bastante conocida. Yo he hablado mucho de ella, incluso en RecuerDaroca, y he dado charlas sobre este episodio. También es bastante conocida porque, el admirado Ildefonso Gil, el padre de la Revista Literatura y maestro de las letras aragonesas, hablo mucho de ella. Incluso escribió una novela relativamente basada en ella, ya que Gil, con 7 años de edad, siendo su padre farmacéutico, tuvo ocasión de conocer al personaje principal de mi novela, el Sr. Ángel, el Gitano. Lo conoció porque tenía una hija enferma e iba casi a diario a la farmacia a comprar cosas, y tenían una relativa amistad. Yo he podido saber la semblanza física del Sr. Ángel, gracias a las descripciones que hacía Ildefonso Gil en uno de sus libros.