La Unión Europea contradice a la Dirección G.Tráfico española: es edadismo acortar el plazo para renovación del carnet de conducir a los mayores.

Pese a que la legislación actual en materia de renovación de carnet de conducir ya es más restrictiva que la de muchos países europeos y obliga a renovar el carnet de conducir cada cinco años a partir de los 70, cuando en otros países se mantienen 10 años de validez, la DGT planteaba reducir las renovaciones a dos años.

Además utiliza términos ( viejenials) y carteles edadistas.

De hecho las estadísticas reflejan que este colectivo está entre los que menos siniestros sufre en carretera, aunque su edad y patologías los hace ser más vulnerables en caso de accidente.

Europa desautoriza

Esta misma semana el Parlamento Europeo ha aprobado por 340 votos a favor y 239 en contra una nueva regulación sobre tráfico que introduce novedades como el carnet de conducir digital, que será obligatorio, la posibilidad de conducir acompañado a partir de los 17 años pero no respalda reducir el período de validez del carnet en función de la edad.

Tacha a esta medida de discriminatoria, por lo que trata de garantizar los derechos y la libertad de movimiento para este colectivo, asegurando su participación en la vida económica y social.

Ver :https://www.eldebate.com/motor/20240303/bruselas-desautoriza-dgt-no-legal-quitar-carnet-conducir-mayores-65-anos_178177.html

https://www.eldebate.com/motor/20240303/bruselas-desautoriza-dgt-no-legal-quitar-carnet-conducir-mayores-65-anos_178177.html

Rosa Montero : 𝗡𝗼 𝘁𝗿𝗮𝘁𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗮 𝗹𝗼𝘀 𝘃𝗶𝗲𝗷𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗼𝗯𝘀𝗼𝗹𝗲𝘁𝗼𝘀 𝗵𝘂𝗲𝘀𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗮𝗰𝗲𝗶𝘁𝘂𝗻𝗮𝘀.

Los avances tecnológicos nos dejan al margen. Habilidades que tienen nuestros nietos no las tenemos nosotros.
Y encima esto irá a peor porque los mayores somos cada vez más.
La autora anima a paliar urgentemente la distancia digital que existe entre las necesidades de los mayores y su resolución por la misma vía.
Las “apps”, la comunicación bancaria, las Administraciones Públicas, todos “conspiran” para que el mayor no digital se quede solo y a la voluntad discrecional del interlocutor de turno.
¿Nos creemos que no pasará a las siguientes generaciones, se creen más sabias, no saben que el proceso va a ser exponencial ?.

Como dice la autora : “El creciente odio a los mayores es un prejuicio que va devorando nuestras entendederas como una larva insidiosa”

Y nosotros añadimos : Lo que hagamos con los mayores, será lo que hagan con nosotros. Y el respeto intergeneracional es el que abre las puertas de una nueva sociedad.

Gracias @Rosa Montero

Sigourney Weaver , recibe el Goya Internacional

La magnífica actriz y productora recibe este Goya merecido .

La magnífica vencedora de Alien, la actriz que además de inglés habla con fluidez alemán y francés,  y que vive entre su apartamento de Nueva York y su mansión californiana en Santa Bárbara y siempre que puede se escapa a España donde ha tenido alguna de sus experiencias más bonitas.

Qué bien lo hemos pasado con todas sus interpretaciones.

Isabel Allende ha comenzado el ocho de enero una nueva aventura literaria

…como todos los años en la misma fecha. Fecha que recuerda la última carta que escribió a su abuelo ,y que fue el origen de su obra “La casa de los espíritus”.

GRACIAS …

Por las grandes horas de lectura que nos has regalado, muchas gracias Isabel, admirada Isabel Allende

#IsabelAllende #lacasadelosespiritus #escritoras

𝐇𝐚𝐫𝐫𝐢𝐬𝐨𝐧 𝐅𝐨𝐫𝐝, 𝐈𝐧𝐝𝐢𝐚𝐧𝐚 𝐉𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝟖𝟏 𝐚𝐧̃𝐨𝐬 :

“𝐍𝐨 𝐦𝐞 𝐠𝐮𝐬𝐭𝐚𝐫𝐢́𝐚 𝐯𝐨𝐥𝐯𝐞𝐫 𝐚 𝐬𝐞𝐫 𝐣𝐨𝐯𝐞𝐧, 𝐟𝐮𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐮𝐩𝐞𝐧𝐝𝐨. 𝐏𝐞𝐫𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐨𝐲 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐦𝐢 𝐞𝐝𝐚𝐝. ¿𝐏𝐨𝐝𝐫𝐢́𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐫 𝐦𝐮𝐞𝐫𝐭𝐨 𝐲 𝐬𝐢𝐠𝐨 𝐚𝐪𝐮𝐢́!”

Es auténtico.

Si han visto visto su última película ” Indiana Jones y el dial del destino” el sigue a Phoebe Walter-Brigde muy dignamente, descargando en ella las acrobacias de otrora.

Y nos sigue diciendo :

” En cuanto me pongo el sombrero,el personaje está ahí, reaparece al instante “.

” Si hay otra entrega más, le garantizo que no será dentro de 15 años”.

” Resulta más difícil a mi edad caminar como si tuviera 15 años menos que tener un aspecto de 15 años más joven”.

Es único y sigue entreteniendo como la primera vez.

Gracias, Indiana.

+XL Semanal, 30 de junio 2023.

Pérez-Reverte nos reivindica :

Cuidado con los viejitos

No añadimos ni comentamos, sólo disfruten

Publicado en XL semanal el 06 Jul 2023

ARTURO PÉREZ-REVERTE

Patente de corso

Cuidado con los viejitos

Es frecuente en los últimos tiempos, sobre todo en las redes sociales, referirse a la gente de edad en términos despectivos: abuelo, viejuno, rancio, pollavieja, tómese la pastilla, etcétera. Olvidando el lúcido refrán antiguo de como te ves yo me vi, como me ves te verás, ciertos idiotas de pocos años, o que no cuajaron lo suficiente, tienden a creer que su propia juventud será eterna y que, por el hecho de envejecer, un hombre o una mujer dejan de ser lo que fueron. Pero se equivocan. Pensaba en eso hace unos días, en Buenos Aires, cuando anduve de conversación con un viejo policía, retirado hace tiempo, que fue uno de los modelos utilizados por mi compadre Jorge Fernández Díaz para crear el personaje Remil de sus novelas El puñal, La herida La traición. Pensé en eso, como digo, mientras observaba el rostro amable, canoso y lleno de arrugas, donde unos ojos tranquilos y duros seguían lanzando señales de alerta para quien supiera leer en ellos. Como dice un personaje en una de mis novelas, algunos llevan la biografía escrita en la mirada, aunque ahora casi nadie mire ya a los ojos ni sea capaz de leer en ellos.

Lo confirmé una vez más hace poco, saliendo de un cine en Madrid. Iba con un amigo de pasado turbulento que incluye varias muescas imaginarias en la culata de un arma que, en atención a los espíritus sensibles, también consideraremos imaginaria. Paseábamos, viejos, setentones, tranquilos, cuando un individuo desconsiderado nos hizo objeto de una grosería: un empujón, malas maneras y ninguna intención de disculpa. Mi acompañante se limitó a pronunciar a media voz la palabra «gilipollas», pero el otro la oyó, volviéndose airado. Era un sujeto grande, bastante alto, sobre los treinta y tantos o cuarenta años. En plena forma. Por el acento parecía uruguayo o argentino. Miró a mi amigo desde muy arriba —mi amigo, que es de poca estatura, le llegaba al pecho— y seguro de sí, muy fanfarrón, el otro pronunció una frase deliciosa: «Te voy a matar, viejito».

Les juro que uno vive para presenciar momentos como ése. Reconcilian con ciertos aspectos del género humano. Seguro de su fuerza, juventud y estatura, el macarrón se había acercado a mi acompañante, casi tocándolo. «Te voy a matar», repitió amenazador, inclinado hacia él. Y entonces, muy sereno y sin moverse del sitio, el viejito alzó la cara y dijo: «Tú no has matado a nadie en tu puta vida».

Fue increíble, oigan. El efecto. Aquel grandullón era, en efecto, gilipollas; pero no era tonto. Miró los ojos de mi amigo, y la verdad es que supo mirar. Yo contemplaba la escena sin saber cómo acabaría —igual entre los dos abuelos equilibramos la cosa, pensaba—, pero vi que al sobrado le cambiaba la expresión. Por un instante muy corto, apenas dos segundos, se quedó quieto mirando al viejito como si de pronto pensara «aquí hay algo que no es lo que parece». Demudado el semblante, que dirían los clásicos. Después dio un paso atrás, sólo uno. No llegó a dar el segundo porque mi amigo, pegando un salto de fox terrier, se enganchó con el brazo derecho a su cuello y se fue con él al suelo, cuan largo era. Se dieron los dos al caer un hostión de campeonato y quedó mi amigo tal cual, trincado el otro por el gaznate, apretándoselo hasta que le faltó la respiración y se le puso la cara como una berenjena. Y lo más admirable fue que el viejito, mientras lo estrangulaba con la derecha, mantenía el puño izquierdo cerrado, listo para golpear, pero sin llegar a hacerlo. Para no dejarle señales en la cara. Evitando marcarlo por si la cosa terminaba en un hospital o comisaría. Viejos hábitos de profesional.

Lo soltó al fin, cuando el otro pataleaba sin aire; y tanto yo como los tres o cuatro transeúntes que se habían parado a mirar —nadie se atrevió a intervenir, y por suerte nadie sacó un teléfono móvil— vimos cómo el grandullón venido a menos se levantaba y cabizbajo, tambaleante, se alejaba remetiéndose la camisa en el pantalón. Mi amigo se levantó a su vez, sacudió la ropa y me miró impasible. Estaba muy serio, pero sus ojos reían. «Vamos a por una cerveza —dijo—, que este hijo de puta me ha secado la garganta».

Nos telefoneamos un par de días después, para comentar el incidente. Estaba en casa dolorido, me dijo, con una contractura en el hombro y el cuerpo hecho polvo del costalazo. «Ya no está uno para estos trotes», añadió riendo.

Y, bueno. Pues eso. Tengan cuidado con los viejitos.

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Publicado el 30 de junio de 2023 en XL Semanal.

DLM recomienda “La desconocida” de Rosa Montero y Olivier Truc

Rosa Montero escribe, con Olivier Truc (ganador del premio Quais du Polar, preciado galardón galo al género policiaco), esta novela negra con un comienzo y un final trepidantes. Y un ritmo vertiginoso que nos impide dejarla sobre la mesa hasta finalizar.

Sinopsis: En una noche cualquiera , y por casualidad, en un contenedor del puerto de Barcelona, se descubre el cuerpo maltratado e inconsciente de una mujer joven. Amnésica, pero con conocimientos y habilidades que superan la normalidad, huye de sus perseguidores e intenta saber quién es y qué y por qué está allí. La protagonista (que va cambiando de nombre a medida que la novela avanza ) cuenta con la ayuda de una mosso d”esquadra, Anna Ripoll, y de un policía de Lyon, Erik Zapori, y sus respectivos policías y países. El tema de fondo (la trata), los personajes y anécdotas colaterales que se suceden, la inmersión en el mundo actual de la investigación policíaca y, finalmente el contraste de caracteres y procedimientos entre los dos policías (con un sugestivo estilo conandoyliano que se va complementando a medida que avanza el guión), dan un resultado vibrante.

Nos entretuvimos: en ver si los capítulos pares (escritos por Olivier Truc) eran muy diferentes en su estilo a los de los impares (de Rosa Montero). Y sí, el inigualable estilo poético de Montero, su prosa clara, precisa, cercana, aparecía por todas las esquinas. Y el de Truc se sintonizaba con ella de forma sorprendente, con un estilo incisivo, a veces de trazos grueso con tintes negros, otros de rápida y fría eficacia.

Un acierto, esta mutua colaboración sin duda, y llamada a repetirse.

Nos encanta: Que nos asomen a las ventanas de la curiosidad el contraste en el proceder de otras policías, otros estándares sociales y otras formas de corrupción. Y la figura solitaria, que se va engrandeciendo por momentos, de los dos aislados y confusos policías, que no pueden fiarse de nadie a su alrededor, menos aún de sus compañeros. Se nos aparece, en medio de un entorno degradado y violento, la figura solitaria del detective policiaco, desorientado, pero decidido a luchar por ayudar a la ley con las armas reducidas que posee. Este héroe casi anónimo y aislado emprende una búsqueda suicida para llegar a la verdad, arriesgando su vida.

Cada vez más jubilados, menos consumo, menos crecimiento del PIB

Es hora de buscar mejores alternativas a la situación

El envejecimiento progresivo de la población va a aumentar las dos próximas décadas con la jubilación de los nacidos en el “babyboom”.

 Esto va a hacer que nuestro consumo disminuya ya que dependemos de la jubilación y ésta se consigue cada vez más tarde y, además, atacada, como todos los ingresos, por una inflación galopante.

Como los pensionistas consumen menos que los que no se han jubilado (según un informe de CaixaBank Research un 1,2 % al año de jubilarse y hasta un 6,4 % menos después de cinco años), el crecimiento de nuestro PIB se va a reducir. Y esto va a seguir empeorando si no se toman medidas.

Es hora de considerar alternativas, y no solo incrementar la edad de la jubilación ( que vamos a acabar yendo a trabajar con el andador) sino.: compatibilidad del cobro de la pensión con reinserción laboral voluntaria de los jubilados, políticas de natalidad y apoyo a las familias.

Antonio Gala, poeta del amor a la vida

El poeta manchego, adoptado y amado por Córdoba nos ha regalado una vida abierta al amor.Nuestro eterno recuerdo y admiración

«Atardeció sin ti»

Atardeció sin ti. De los cipreses…
a las torres, sin ti me estremecía.
Qué desgana esperar un nuevo día
sin que me abraces y sin que me beses.

A fuerza de tropiezos y reveses
la piel de la esperanza se me enfría.
Qué agonía ocultarte mi agonía,
y qué resurrección si me entendieses.

Atardeció sin ti. Seguro y lento,
el sol se derrumbó, limón maduro,
y a solas recibí su último aliento.

Quién me viera caer, lento y seguro,
sin más calor ni más resurgimiento,
gris el alma y frustrada entre lo oscuro.

Antonio Gala

𝗝𝗔𝗩𝗜𝗘𝗥 𝗠𝗔𝗥Í𝗔𝗦 𝗬 𝗦𝗨 𝗣𝗔𝗗𝗥𝗘, 𝗝𝗨𝗟𝗜Á𝗡 𝗠𝗔𝗥Í𝗔𝗦.

𝗘𝗹 𝗱í𝗮 𝟭𝟭 𝗱𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗲 𝗺𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗮𝗯𝗿𝗶𝗹 𝗿𝗲𝗰𝗶é𝗻 𝗲𝘀𝘁𝗿𝗲𝗻𝗮𝗱𝗼 𝗱𝗲 𝗽𝗿𝗶𝗺𝗮𝘃𝗲𝗿𝗮, 𝘀𝗲 𝗰𝘂𝗺𝗽𝗹𝗲𝗻 𝗹𝗼𝘀 𝘀𝗶𝗲𝘁𝗲 𝗺𝗲𝘀𝗲𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗳𝗮𝗹𝗹𝗲𝗰𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼 𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝘁𝗼𝗿 𝗳𝗮𝘃𝗼𝗿𝗶𝘁𝗼, 𝗝𝗮𝘃𝗶𝗲𝗿 𝗠𝗮𝗿í𝗮𝘀. 𝗘𝘀𝘁𝗲 𝗲𝘀 𝘂𝗻 𝗿𝗲𝗰𝘂𝗲𝗿𝗱𝗼 𝗱𝗲 𝗮𝗱𝗺𝗶𝗿𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗮 é𝗹 y 𝗮 𝗹𝗮 𝗶𝗺𝗽𝗿𝗼𝗻𝘁𝗮 𝗾𝘂𝗲 é𝗹 𝘆 𝘀𝘂 𝗽𝗮𝗱𝗿𝗲, 𝗝𝘂𝗹𝗶á𝗻 𝗠𝗮𝗿í𝗮𝘀, 𝗲𝗻𝘀𝗮𝘆𝗶𝘀𝘁𝗮 𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝘁𝗼𝗿 𝘆 𝗳𝗶𝗹ó𝘀𝗼𝗳𝗼, 𝗵𝗮𝗻 𝗱𝗲𝗷𝗮𝗱𝗼 𝗲𝗻 𝗻𝗼𝘀𝗼𝘁𝗿𝗼𝘀.

Pocas familias hay, y ha habido, tan luminosas e influyentes, (en su acepción de destacadas, reputadas, renombradas) como la suya.

Señalamos algunas pinceladas que describen a ambos, su relación y afinidades:

𝗥𝗲𝗶𝘃𝗶𝗻𝗱𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗽𝗼𝗿 𝗝𝗮𝘃𝗶𝗲𝗿 𝗠𝗮𝗿í𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗳𝗶𝗴𝘂𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝘀𝘂 𝗽𝗮𝗱𝗿𝗲 𝗮𝗻𝘁𝗲 𝗲𝗹 𝗲𝗻𝗰𝗮𝗿𝗰𝗲𝗹𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝘁𝗿𝗮𝘀 𝗹𝗮 𝗴𝘂𝗲𝗿𝗿𝗮 𝘆 𝗲𝗹 𝗻𝗶𝗻𝗴𝘂𝗻𝗲𝗼 𝗼𝗳𝗶𝗰𝗶𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝘁𝗼𝗱𝗼𝘀 𝗱𝗲𝘀𝗽𝘂é𝘀 : En un artículo de Javier Marías en El País , en el que se coloca a sí mismo en el papel, “por una vez”, de “vástago vengativo y rencoroso “, nos ofrece una reivindicación espléndida del nombre, el talento y la trayectoria de su padre, contra los que tanto mal le hicieron a él y a toda su familia después de la guerra civil. Y por cuya acción, (e inacción en otros casos), su padre se fue visto despojado de su cualidad de profesor, y fue encarcelado. Y, a pesar de los cuales, se libró, por poco, de ser fusilado. Es tan esclarecedor el escrito, ten contundente y fulminante, como solo puede serlo uno de Marías cuando se trata de defender justamente a un padre entregado y sabio como el suyo, atacado y tratado injustamente durante demasiado tiempo. La dura espada flamígera de Marías se enciende contra la injusticia que ha visto todo ese tiempo a su lado, en la figura de su padre. Dice Javier Marías que España es, y siempre ha sido, un país desagradecido.

Cuánta razón tiene, a la luz de estos hechos. 𝙇𝙖 𝙙𝙚𝙡𝙖𝙘𝙞ó𝙣 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙖𝙧𝙜𝙪𝙢𝙚𝙣𝙩𝙤 𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙣𝙤𝙫𝙚𝙡𝙖 𝙙𝙚 𝙅𝙖𝙫𝙞𝙚𝙧 𝙈𝙖𝙧í𝙖𝙨: Quizás proveniente de lo anterior, de la admiración por el padre y reacción al peligro y escarnio por la deslealtad que recibió, se nos antoja que hay una historia sumergida, en algunas novelas de Javier Marías. La delación contra el profesor respetado, la figura que no se ve, respetada y doctoral, la traición, el espionaje, la felonía y la conspiración, se reproduce en sus novelas.

𝗔𝗺𝗼𝗿 𝗮 𝗩𝗲𝗻𝗲𝗰𝗶𝗮: El padre, Julián Marías publicó en 1971 “Venecia” un canto a la bella anfitriona de San Marcos. También Javier Marías amaba la ciudad: “Recalaba en Venecia, una de sus pasiones. Quizá le vendría de herencia, uno de esos laberintos del inconsciente familiar en el que retomamos el hilo allá donde lo dejaron nuestros padres.” dice Javier Jiménez en ElDiario.es. Y continúa “Ambos, filósofo y novelista, se zambullen en una ciudad ciertamente singular, en la que el tiempo parece detenerse, un lugar irreal, inverosímil, casi “un disparate”.

𝗘𝗟 𝗽𝗮𝗱𝗿𝗲 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗼𝗮𝘀𝗶𝘀 : El padre, Julián, es calificado por su hijo , Javier, como “ un oasis para mucha gente “ . Julián Marías nos ofrece un mundo de libros, un pensamiento lúcido, sosegado, influyente y razonado como pocos. Creemos que también fue un oasis para su familia, y así han crecido las vocaciones a la luz de este admirable y prolífico padre-vergel. De la misma forma, su hijo Javier Marías nos ofrece un universo literario inmenso, original, en el que, una vez que te sumerges, no quieres salir. El pensamiento íntimo, inasible, hecho palabra.

𝗘𝗹 𝗰𝗶𝗻𝗲 𝗲𝗿𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝗽𝗮𝘀𝗶ó𝗻 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗱𝗮 𝘆 𝘃𝗼𝗰𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗳𝗮𝗺𝗶𝗹𝗶𝗮𝗿. En el caso de Javier Marías, como guionista y extra, además de aficionado. En Julián Marías su admiración por este arte se concreta en su afición al cine clásico, y en concreto a Chaplin, Lean o Keaton. Además, Miguel, hermano de Javier, es un crítico afamado y ha sido Director de la Filmoteca Española. Y su tío Jesús Franco y su primo, Ricardo Franco, directores de cine.

𝗠𝘂𝘁𝘂𝗮 𝗮𝗱𝗺𝗶𝗿𝗮𝗰𝗶ó𝗻 : Y, estamos seguros también, de que la admiración era mutua. A pesar de la incuestionable ecuanimidad de D. Julián Marías, siempre contenido y sosegado. En un momento mágico de una entrevista televisiva que le hace Sánchez Dragó , en la que le pregunta por su opinión acerca del éxito de su hijo escritor Javier Marías, un calmado, sonriente y dulce padre dice : “ Javier, sí, pero es que yo tengo más hijos, Fernando Miguel y Álvaro”. ( Se refería al ya citado Miguel, a Fernando, catedrático, el mayor experto en El Greco y erudito de la pintura del siglo XVI y XVII, y a Álvaro, especialista en música barroca y humanista). Este no es más que un humilde recuerdo, como homenaje a nuestro autor en la figura de su admirado padre. Javier Marías si, y toda su familia. Bendita familia.

Te recordamos, Maestro. Abril 2023, 7 meses después.