Skip to content

DLM HABLA CON LUIS ZUECO, autor de “El Tablero de la Reina”.

“El tablero de la Reina” se ambienta en el 1468 en Castilla, en torno a la llegada al poder de Isabel la Católica. De forma paralela a las intrigas y luchas que la Reina tiene que solventar para conseguir el trono (y que constituyen parte de la trama), se desarrolla una intensa y peligrosa investigación detectivesca, sobre un asesinato, cuyos sujetos principales (pero no únicos) son la noble ajedrecista Gadea y Ruy, un amante de la historia y de los libros. La ambientación, el ritmo trepidante y el paisaje ajedrecístico en este maravilloso siglo español conforman un mural histórico apasionante.



DLM: En el libro hay dos figuras de mujer muy señaladas: la Reina Isabel la católica y la noble ajedrecista Gadea. ¿Existe alguna especial apuesta en esta novela sobre los personajes femeninos, que quizás puedan ser más acentuados que en otras?

LZ: En realidad, es la trama la que genera los personajes. Cuando escribo, más que en un personaje histórico o en una época determinada, me fijo en un tema. En este caso el tema es el ajedrez, como hilo conductor. Yo quería hacer una novela sobre el ajedrez, pero no sabía qué época ni personajes iba a utilizar. La documentación que he estudiado me llevaba al Siglo XV y a Isabel de Castilla. Por ello es el ajedrez el que da la época y el personaje de Isabel la Católica. Y, también, el personaje de Gadea. No es predeterminada la selección de dos personajes femeninos fuertes, entre muchos otros personajes masculinos. Es la trama de la novela la que lo pide.

DLM: Sobre la dificultad de un escritor de novela histórica en llegar a la cima, en estar entre los escasos novelistas publicados masivamente en este país. ¿Ha sido muy difícil? Y, si tuviera que dar un solo consejo a un escritor novel, ¿cuál le daría?.

LZ: Cuesta mucho llegar a ese momento, para mí esta es la novena novela y debo decir que, no sólo cuesta mucho trabajo tener éxito en la novela, sino que cada día cuesta más. Cada vez se publica más, cada día cuesta más que te publiquen, que las librerías tengan un hueco para ti, que los lectores elijan tu novela, que tengan tiempo para leer, que la prensa te haga caso, todo ello es muy complicado.

En cuanto a un consejo, es mucha responsabilidad dar consejos. Pero, si tuviera que dar alguno, sería el de persistir. No podemos pretender que la primera novela te consagre, ni la segunda, ni quizás varias después. Vas a necesitar una cuarta, una quinta. El oficio de escritor es un ejercicio en el que vas mejorando conforme vas escribiendo. Porque vas comprendiendo qué cosas funcionan y cuáles no, qué le gusta al lector. Obviamente las primeras novelas, en ningún escritor, suelen ser las mejores. Quizás el tema si es un gran tema, pero el desarrollo y perfección gana con el tiempo.

 DLM: Se nota que disfrutas con ese itinerario de aprendizaje.

LZ: Así es.

 DLM: También ha restaurado los castillos en los que vive, es un escritor que crea tanto en su entorno físico como en el entorno literario. ¿Hay algún parecido entre restaurar un castillo y crear una novela?

LZ: Sí que hay un paralelismo, por ejemplo, la paciencia (risas). Y la planificación a largo plazo, que es común a ambos. Una novela histórica significa también varios años de trabajo. Y restaurar un edificio histórico no es menos, es incluso bastante más difícil. Además, las primeras fases son muy complejas en ambos casos, tanto en la preparación de la restauración de un castillo como en el estudio del manejo y la documentación de la novela que quieres escribir.

DLM: ¿La interrelación entre ambas dedicaciones las enriquece?

LZ: Sí, restaurar un castillo es, en sí, una aventura novelesca. Cuando un particular se mete en la aventura de restaurar un castillo, le pasa de todo. Y todo eso que le pasa lo puede utilizar en una novela. En una segunda etapa, cuando el castillo restaurado comienza a funcionar como alojamiento turístico, conoces a un montón de gente y tienes múltiples  experiencias. Y esto también lo puedes utilizar en la novela. Es una mutua interrelación que engrandece y colorea la creación artística.

DLM: Usted valora el placer de la lectura, ha declarado que lee continuamente y especialmente cuando se siente atascado en su ideación literaria. Además, se apoya mucho en los clubes de lectura que hay por toda España y en el contacto cercano con las personas que leen sus libros. Ha recorrido y está recorriendo toda España, a través de clubs, foros y librerías, para presentar su nueva creación. ¿Observa diferencias entre los diferentes clubs, ámbitos y lugares de España, a la hora de la lectura?

LZ: Sinceramente son muchísimas más las similitudes que las diferencias en el público. Puede haber más diferencias en la organización del evento de la presentación, pero no en los lectores. Siempre veo que hay muchos menos hombres que mujeres, especialmente en los clubes de lectura. Eso es algo que encuentro dondequiera que vaya, parece que a los hombres no les gusta pertenecer a un club de lectura, sea el lugar que sea.

DLM: ¿Cree usted que la novela histórica nos ayuda a querer a nuestro país, a reivindicar el papel de España ante sí misma y ante el mundo?

LZ: Sí. Con la novela histórica revives la Historia. Y, especialmente, los pasajes que más te interesan, pones en el escaparate los momentos históricos más relevantes, de España o del país que sea la sede de la novela. Nos sirve también para reivindicar personajes olvidados, personajes históricos que por unas u otras razones están en el olvido (que hay muchísimos), y acontecimientos no rememorados. Por suerte ahora hay muchos y muy buenos escritores de novela histórica.

 DLM: Precisamente ante este auge de escritores de novela histórica a veces el rigor histórico se resiente ¿debemos ser exigentes, o no tanto, con las licencias y errores históricos que se pueden encontrar a veces, aunque su guion nos entusiasme?

LZ: Creo que con la novela histórica habría de tenerse, como mínimo, la misma comprensión que se tiene con el cine. Hay cine que es ficción histórica y se le permite casi cualquier cosa. En todos los países, no sólo en España. Es bueno ser exigente con la novela, porque nos obliga a los escritores a subir el listón, pero sin perder de vista que, al final, es ficción, y que lo importante es la trama. El cine tiene una misión, una gratificación inmediata, exige menos esfuerzo personal que la lectura. Si comprendemos las licencias en el cine, también podemos hacerlo en la creación histórica.

DLM: ¿Ha pensado en llevar algo al cine, alguna vez?

LZ: Si se diera la ocasión, se estudiaría. Son novelas complicadas en su adaptación, por cuestiones de estructura y presupuesto. Sin embargo, vería muy bien un producto de innovación sobre la novela. No sólo adaptaciones repetitivas, sino películas que cambien cosas sobre la novela escrita. Al final, la creatividad es la de la película, que debe ser fresca y original, un producto diferente al de la novela sobre la que se basa. Innovar es creativo, pues, para seguir el guion de forma estricta, ya está el libro. Mi opinión es que es bueno e interesante crear nueva ficción en las películas basadas en la novela. Siempre que el producto sea bueno.

DLM: Unas palabras, si le parece, para Salamanca y Castilla y León.

LZ: Prácticamente estoy haciendo el recorrido por todas las capitales de provincia de Castilla y León. Me encanta Salamanca y su Comunidad Autónoma. Y considero imprescindible salir de los circuitos habituales (Madrid, Barcelona…) y llegar a las capitales, ciudades y pueblos pequeños de toda España. Creo que, igual que yo pido que me lean, es una forma de agradecimiento, contacto y encuentro el venir a verles y escucharles. No puedo ir todos los años a todos los lugares que me gustaría, pero es una forma de decirles que agradezco que me lean y que se lo digo en persona. Estudio las posibilidades en los calendarios de presentaciones. Yo voy siempre que puedo a cualquier sitio que me proponen divulgar mi obra, es una forma de democratizar la lectura. Es enriquecedor, aunque, a veces, es agotador.

Muchísimas gracias a Luis Zueco   

Gracias a la Librería Santos Ochos (Salamanca)

DLM.

¿Te ha gustado este artículo?

Compártelo en tus redes sociales

Facebook
Twitter
LinkedIn

Artículos relacionados

Quien quiera saber, a Salamanca a aprender.Y si eres mayor, la Universidad de la Experiencia es tu lugar

𝗟𝗼𝘀 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗮𝗹𝘂𝗺𝗻𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗺𝘂𝗻𝗱𝗼, 𝗹𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗨𝗻𝗶𝘃𝗲𝗿𝘀𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗘𝘅𝗽𝗲𝗿𝗶𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮. 𝗖𝗼𝗻𝗰𝗿𝗲𝘁𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲, 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝘀𝗲𝗱𝗲 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗨𝗣𝗦𝗔 ( 𝗨𝗻𝗶𝘃𝗲𝗿𝘀𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗣𝗼𝗻𝘁𝗶𝗳𝗶𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗦𝗮𝗹𝗮𝗺𝗮𝗻𝗰𝗮), 𝗹𝗼𝘀

Leer más »